sábado, 26 de febrero de 2011

Otra fuente de enzimas: zumos / jugos / licuados de frutas y verduras

En la entrada anterior, hablaba de las enzimas que podemos obtener de los germinados. La razón por la que deberíamos incluir más licuados de frutas y verduras en nuestra dieta se debe a esta misma razón. Todas las formas de ingerir estos alimentos son positivas, ya sea como sólidos crudos o cocidos. Sin embargo, los zumos son una manera estupenda de aprovechar las virtudes más vitales de los vegetales, que amenudo se pierden con la cocción. Los zumos recién hechos con verdura y fruta fresca limpian y regeneran el organismo debido a los principios que encierran, gracias  a que en este modo licuado son rápidamente aprovechados por el cuerpo. Entre estos principios hay que señalar, además de las vitaminas y los minerales, la clorofila -la sangre vegetal que alcaliniza nuestra propia sangre y evita la acidosis-, glúcidos directamente asimilables, antibióticos naturales, enzimas, agua, etc.
Las enzimas son importantísimos agentes que catalizan las millones de reacciones metabólicas que continuamente se producen en el organismo. Sin ellas no habría vida, pues permiten aprovechar el oxígeno, hasta digerir y asimilar los alimentos. Se han contabilizado más de seiscientos tipos de enzimas distintos. El problema de las enzimas es que en su mayoría se vuelven inactivas al calentar los alimentos a más de 40-60ºC. Por esta razón, si no somos crudiveganos al menos en una proporción destacable de nuestra dieta, la mayoría de la población no anda muy sobrada de ellas. Ya dijimos que en los brotes, así como en otros tipos de crudos, se encuentran estas enzimas. Los zumos frescos y naturales son una fuente más de esta fuente de salud.
Las enzimas tienen numerosas implicaciones en las enfermedades que causan, generalmente, por su deficiencia. Debido a que es necesario un fuerte control de la actividad enzimática para la homeostasis, cualquier fallo en el funcionamiento (mutación, incremento o reducción de la expresión o deleción) de una única enzima crítica puede conducir al desarrollo de una enfermedad genética. La importancia de las enzimas se pone de manifiesto en el hecho de que una enfermedad letal puede ser causada por el mal funcionamiento de un único tipo de enzima de todos los miles de tipos que existen en nuestro cuerpo.
Un ejemplo de esto es el tipo más común de fenilcetonuria. En esta enfermedad genética se produce una mutación de un único aminoácido en la fenilalanina hidroxilasa, una enzima que cataliza la primera reacción de la ruta de degradación de la fenilalanina y de compuestos relacionados. Al ser esta enzima inactiva, se acumulan una serie de productos que terminan dando lugar a la aparición de retardo mental si no se recibe tratamiento.
Otro ejemplo es cuando se produce una mutación en los genes de la línea germinal que codifican las enzimas implicadas en la reparación del ADN. En este caso, al no repararse adecuadamente el ADN de las células, se acumulan mutaciones que suelen derivar en el desarrollo de diversos tipos de cáncer hereditarios, como la xerodermia pigmentosa.

Desde mediados del siglo XX, la ingesta de gaseosas, refrescos y bebidas industriales se ha generalizado en todo en mundo, lo que sido en detrimento de la salud de la población en general. Lo cierto es que sólo hay dos bebidas naturales para el ser humano: el agua y los zumos de frutas y verduras. Por eso es importante que aprovechemos las ventajas que nos da la teconología y la energía eléctrica para que con licuadoras, jugueras y exprimidores podamos sacarle todo el provecho a nuestra cesta de la compra en la verdulería o frutería.

Otras de las razones para preferir zumos o licuados que se pueden señalar son:
  • Si alguna persona tiene alguna dificultad para masticar puede tomarse una ensalada bebida sin problemas.
  • Si descontamos el tiempo que lleva prepararlos y limpiar las piezas de la licuadora que empleemos, es realmente una forma rápida de consumir fruta y verdura. Se tarda lo que uno tarde en beber un vaso de líquido. Todos los expertos naturistas recomiendan, en cualquier caso, no tomar el zumo de un golpe, sino poco a poco, salivando para ayudar a su mejor digestión en el estómago.
  • Las personas que tengan problemas para digerir vegetales crudos, tienen en los zumos una posibilidad de consumirlos sin el trabajo añadido que supone la fibra en el estómago y los intestinos. Los zumos son más fácilmente asimilibles por esta razón y por tanto son menos proclives a crear fermertanciones. Aunque recomendamos en todo momento seguir las recomendaciones de su médico, se puede comprobar cómo la capacidad de digestión de crudos mejora con el consumo de jugos naturales.
  • Son mejores los naturales, frescos y recién exprimidos que los zumos que vienen con conservantes añadidos, azúcares o que han sufrido algún proceso de conservación. Requieren un esfuerzo, dedicación y tiempo adicionales, pero que compensa por sus grandes beneficios para la salud.
  • Es un alimento recomendado para todas las edades, siempre que se adapte a las capacidades de digestión de la persona, desde el lactante que puede tomar zumo de zanahoria sin ningún problema, pasando por el niño o adolescente que necesita aportes extra de nutrientes para crecer, los adultos sometidos al desgaste de una vida estresante o los ancianos que necesitan reponerse de enfermedades y frenar el proceso de envejecimiento.
  Por hoy creo que es suficiente. Prometo en siguientes entregas dejar algunas recetas o combinaciones con su propiedades, así como una comparativa de extractores, licuadoras, jugueras y exprimidores y otro artículo sobre las curas de zumos de frutas, también conocidas como monodietas depurativas o ayunos de zumos.

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